América XXI

Nuevo gobierno en Uruguay

Por: Darío Rodríguez Techera
Fecha de publicación: 01/03/14
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Asumió el tercer gobierno consecutivo del Frente Amplio y el segundo de Tabaré Vázquez. Se esperan cambios en política exterior. No así en el rumbo económico y social.



El Frente Amplio continuará al mando del gobierno por cinco años más. Si bien tiene un programa definido, el presidente Tabaré Vázquez pondrá énfasis y acentos propios, a la vez que decidirá continuidades y cambios de rumbo en relación al gobierno de su compañero José Mujica.

 

La conformación del gabinete dio pistas al respecto. Habrá, por ejemplo, continuidad en las políticas públicas de seguridad y cambios en la política exterior. Lo primero ratifica la convicción sobre un modo propio de enfrentar un problema crucial, pese a los cuestionamientos de la derecha y de otros sectores sociales. Se han hecho cambios en los aparatos represivos –resistidos por un sector de la Policía, salpicado de corrupción y connivencia con el delito– y se incorporó tecnología para combatir el crimen. Sobre lo segundo, analistas de distintos medios de comunicación adelantan que se pondrá foco en las relaciones con Estados Unidos y Europa y, por el contrario, bajará la intensidad de los vínculos con los países de Asia.

 

Estos cambios expresan un fenómeno en ascenso, que se verifica tanto en la derecha como en la izquierda uruguaya: a pesar de la fuerte presencia de los partidos políticos en la conducción de la sociedad, ganan peso figuras que muchas veces eluden total o parcialmente las definiciones programáticas.

 

Ubicación internacional

 

El gobierno de Mujica decidió solidariamente dar acogida a seis ex presos de la cárcel de Guantánamo, recibió a 42 refugiados sirios y mantuvo buenos vínculos con las autoridades palestinas, pese a las presiones de Israel y de algunos sectores de las colectividades judías. Antes de eso, en 2010, el ex presidente había anunciado que mantendría “sólidas relaciones con Irán porque al país le conviene, porque a su historia económica y social le conviene”.

 

Con la llegada de Vázquez se especula que habría un freno a la llegada de nuevos refugiados sirios. Ya se ventilaron a través de la prensa problemas de adaptación de los recién arribados y conflictos de violencia doméstica en el seno de alguna familia. El propio Presidente informó que Uruguay no tiene “compromiso” asumido para traer la segunda tanda de refugiados sirios. Por otra parte, la designación del embajador en Israel, Abraham Bernardo Greiver, como secretario del Ministerio de Relaciones Exteriores, es interpretada como un gesto hacia el gobierno de ese país.

 

Analistas de derecha, distintos medios de información y la oposición mencionan poco a las políticas integracionistas en América Latina, pero sí fogonean la idea de un “regionalismo abierto”, término que encubre la voluntad de llevar el país al bloque de la Alianza del Pacífico, conformado por Chile, Perú, Colombia y México y subordinado a las políticas del imperialismo estadounidense. Cuando hablan del proyecto de unidad continental, suelen cuestionar la política desarrollada por el gobierno de Mujica con respecto a Brasil y, especialmente, Argentina. Al final del primer gobierno de Vázquez (2005-2010) los vínculos con Buenos Aires atravesaban momentos de máxima tensión y, tras su asunción, Mujica reestableció el diálogo, más allá de los bemoles y los resultados del mismo.

 

En definitiva, las diferencias y similitudes en torno a las políticas de seguridad y de relaciones exteriores expresan la continuidad de una misma fuerza al frente del Estado, pero con nuevos nombres y en otro contexto. Similar impronta se podrá ver en otras áreas, donde estará en juego la posibilidad o no de un eventual y pregonado cambio social.

 

Temas nacionales 

Derechos humanos

Un asunto muy sentido por las bases del Frente Amplio (FA), organizaciones sociales y de derechos humanos es la búsqueda de la verdad y la justicia sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura cívico-militar de 1973-1984. Aunque en términos comparativos, respecto de anteriores gobiernos de la derecha, se vieron avances, existe preocupación por la continuidad del ministro Fernández Huidobro al frente de Defensa Nacional. Miembros de organizaciones defensoras de los derechos humanos han dicho “que Fernández Huidobro miente” respecto a la supuesta inexistencia de información sobre el pasado reciente. Vázquez presentó una comisión sobre la Verdad que no ha despertado mayores expectativas.

 

Justicia social

 

Se presupone que para un gobierno de izquierda las políticas sociales son fundamentales para contribuir a superar inequidades, pobreza e indigencia. Los gobiernos del FA desarrollaron un amplio abanico de ellas y crearon institucionalidad para resguardarlas y ordenarlas. El gobierno entrante anunció la implementación del sistema integrado de cuidados que, de alguna manera, engloba todas las políticas desplegadas en relación con la primera infancia, madres y adultos mayores.

 

Sin embargo, no está claro cuál será la política en materia de vivienda de interés social, punto sobre el que la nueva ministra a cargo ha hablado con demasiada generalidad. ¿Tendrá o no prioridad el movimiento cooperativo autogestionario de vivienda, que le ha hecho un gran aporte al país y es objeto de transferencia e interés en el exterior? Despejar esta duda es cardinal.

 

 

Educación

 

En materia de educación pública se ha anunciado que al final del quinquenio el sector tendrá una asignación presupuestal equivalente al 6% del PIB. Hoy es notoria la inversión en infraestructura, que arrastraba un enorme rezago, y los salarios docentes han mejorado, aunque todavía son insuficientes y los educadores corren de un establecimiento a otro para tener ingresos dignos de su labor. Lo más grave es la crisis que atraviesa el sistema educativo, particularmente el secundario. El paradigma con el que se formaba a los niños y jóvenes entró en crisis y el gobierno entrante no ha mostrado cuál será el nuevo programa que oriente el tránsito rumbo a la edificación de un nuevo “modelo educativo”.

 

Fondes

 

El Fondo de desarrollo (Fondes), constituido con parte de las utilidades del estatal Banco República, pretendió ser un instrumento que diera viabilidad a proyectos y emprendimientos de los trabajadores organizados y/o sirviera para recuperar empresas y vigorizar la autogestión. Vázquez tiene la idea de llevar su funcionamiento a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), iniciativa que miran con desconfianza algunos sectores del propio FA. Sobre este punto, la agrupación del saliente presidente y los trabajadores organizados aseguraron que velarán por su continuidad y eficacia. Existe, además, la idea de darle un marco legal, del que hoy carece.

 

Otros ítems

 

•Desde el primer gobierno del FA se encaró el estudio para verificar la existencia de hidrocarburos bajo el territorio nacional. Todo hace presuponer que dicha política, que ya se plasmó en contratos de explotación y de prospección con multinacionales, siga adelante. En los últimos días aparecieron voces alertando sobre la eventual afectación de la soberanía nacional.

 

•Vázquez observará y dará continuidad a las políticas que sobre infraestructura vial pensó el gobierno de Mujica. Podrán variar los instrumentos o las prioridades pero atacar este déficit es sustancial y así lo entiende el FA.

 

•Respecto a la venta de marihuana, aún no está claro si se expenderá en las farmacias como se preveía, pero se espera que continúe el camino trazado tras su legalización durante el período de Mujica.

 

•El cambio climático y la mitigación de sus impactos han dado paso a la creación de algunos instrumentos (Comités de Emergencias, por ejemplo). Si bien el nuevo gobierno habla de potenciar políticas e instrumentos, no está previsto darle más jerarquía institucional a la Dirección de Medio Ambiente, dependiente del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.

 

Queda por ver cómo afectan a estas “nuevas formas de hacer política” las restricciones internacionales del sistema capitalista y las propias dinámicas nacionales, que dan margen o acotan –según la ocasión– las posibilidades de los gobiernos en países económicamente dependientes.

 

 



Asunciones


El pasado 15 de febrero se dio apertura al nuevo período legislativo. La presidencia de la Cámara de Representantes estará, por un año, en manos del joven reelecto diputado Alejandro Sánchez, del Movimiento de Participación Popular (MPP); la Cámara de Senadores y la Asamblea General –reunión de ambas Cámaras– será presidida por el electo vicepresidente de la República, Raúl Sendic.
El 1 de marzo, el saliente presidente José Mujica entregó la banda presidencial a Tabaré Vázquez, que en 2010 se la había pasado al propio Mujica.